Animales Terrestres

Animales de la tierra

Los animales terrestres son aquellos que se trasladan por tierra, a través del agua o del aire. Por eso, se piensa que los animales que viven sobre la tierra y que se mueven por ella, son terrestres. Estos animales no pertenecen a un grupo determinado; pues, sólo comparten el hecho de que viven sobre la tierra. La transición del medio acuático al terrestre se ha hecho, con independencia del tipo del animal del que estemos hablando. Además, muchos animales que se llaman terrestres no tienen un ciclo de vida independiente del agua. Por ejemplo, muchos insectos y todos los cangrejos terrestres, como los clades, poseen una etapa acuática en su ciclo vital. Sus huevos pueden ser puestos y madurar en el agua. Después de madurar, se convierten en larvas o en ninfas. Algunos animales que hay sobre la tierra es el elefante africano, que es el más grande que existe sobre la tierra; pero, no si tenemos en cuenta los animales que hay en el mar. Puede llegar a pesar 6 toneladas y llega a comer media tonelada de plantas, cada día. Mientras tanto, la jirafa es el animal más alto; pues, puede llegar a medir la friolera de 5.8 metros de altura.
La serpiente que más metros mide es una serpiente reticulada, que encontramos  en el sureste de Asia y mide 9 metros de largo. No posee veneno, pero mata a sus víctimas por el método de la estrangulación. El animal terrestre más rápido, sobre la tierra, es el leopardo, que llega a la increíble velocidad de 112 km/ Hr, en distancias cortas. Y, el lagarto más grande que podemos encontrar es el dragón de Kuomo, que encontramos en la isla de Indonesia, y mide 3 metros de largo.





Animales terrestres.

Al igual que en el ambiente acuático, los animales terrestres pueden vivir en diferentes lugares.

El cuerpo de los animales terrestres está preparado para arrastrarse, caminar, correr, trepar o volar, según el lugar de la tierra en que viven.


 
Los animales terrestres toman del aire el oxígeno que necesitan para vivir; casi todos respiran por pulmones y se alimentan de plantas y de otros animales. Algunos son enormes y otros muy pequeños.

También hay animales que inmediatamente después de nacer pueden valerse por sí mismos y otros, más dependientes, tienen que se ayudados por sus padres hasta que aprenden a sobrevivir solos.

Los animales pueden vivir o trasladarse por tierra, en el agua o en el aire.
De acuerdo con esa característica, los animales que viven en la tierra y se mueven solo en ella son llamados animales TERRESTRES.
 
 Los ecosistemas terrestres son aquellos en los que los animales y plantas viven en el  suelo y en el aire. Allí encuentran todo lo que necesitan para vivir.
 Dependiendo de los factores abióticos de cada ecosistema, podemos definir distintos  tipos de hábitat terrestres: desiertos, praderas y selvas.
 Los distintos vegetales y animales que habitan cada uno de ellos tienen características  diferentes, ya que se han adaptado al hábitat en que viven. Cuando se producen  cambios y alguna especie no puede adaptarse, muere pudiendo llegar a extinguirse.


 Hacia 1950 los ecólogos elaboraron la noción científica de ecosistema, definiéndolo como la unidad de estudio de la ecología. De acuerdo con tal definición, el ecosistema es una unidad delimitada espacial y temporalmente, integrada por un lado, por los organismos vivos y el medio en que éstos se desarrollan, y por otro, por las interacciones de los organismos entre sí y con el medio. En otras palabras, el ecosistema es una unidad formada por factores bióticos (o integrantes vivos como los vegetales y los animales) y abióticos (componentes que carecen de vida, como por ejemplo los minerales y el agua), en la que existen interacciones vitales, fluye la energía y circula la materia.
Un ejemplo de ecosistema en el que pueden verse claramente los elementos comprendidos en la definición es la selva tropical. Allí coinciden millares de especies vegetales, animales y microbianas que habitan el aire y el suelo; además, se producen millones de interacciones entre los organismos, y entre éstos y el medio físico.
La extensión de un ecosistema es siempre relativa: no constituye una unidad funcional indivisible y única, sino que es posible subdividirlo en infinidad de unidades de menor tamaño. Por ejemplo, el ecosistema selva abarca, a su vez, otros ecosistemas más específicos como el que constituyen las copas de los árboles o un tronco caído.
hongo

Animales, vegetales y micro- organismos forman parte de un ecosistema.
Los hongos actúan como descom- ponedores al desdoblar los dese- chos en compuestos inorgánicos. De esta manera cierran el ciclo de la materia

El hábitat y el nicho ecológico

Dos conceptos en estrecha relación con el de ecosistema son el de hábitat y el de nicho ecológico. El hábitat es el lugar físico de un ecosistema que reúne las condiciones naturales donde vive una especie y al cual se halla adaptada. El nicho ecológico es el modo en que un organismo se relaciona con los factores bióticos y abióticos de su ambiente. Incluye las condiciones físicas, químicas y biológicas que una especie necesita para vivir y reproducirse en un ecosistema. La temperatura, la humedad y la luz son algunos de los factores físicos y químicos que determinan el nicho de una especie. Entre los condicionantes biológicos están el tipo de alimentación, los depredadores, los competidores y las enfermedades, es decir, especies que rivalizan por las mismas condiciones.

Una unidad dinámica

El ecosistema experimenta constantes modificaciones que a veces son temporarias y otras cíclicas (se repiten en el tiempo).
Los elementos bióticos pueden reaccionar ante un cambio de las condiciones físicas del medio; por ejemplo, la deforestación de un bosque o un incendio tienen consecuencias directas sobre la fertilidad del suelo y afectan la cadena alimentaría.












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